Desanimado

Sí, ando algo desanimado. Y es que tengo bastantes planes y expectativas para 2018. Te los iré contando poco a poco, en este blog: ya sabes, si te lo cuento por adelantado, no sucederá.

Pero llevo unos cuantos meses buscando información, preparando material (tanto digital como físico), leyendo lo que algunos «gurús» dicen en Internet. Casi me tenían convencido. Y, de pronto, no paran de lloverme las decepciones.

Una señorita, escritora, emprendedora, «coach» (¿entrenador, sofá, o bus de línea?), tiene su web llena de consejos para gente que se quiere liar la manta a la cabeza con un negocio en línea, y si es posible desde casa. Muchos de esos consejos (aunque orientados a gente del primer mundo con unos mínimos medios) tienen sentido, por lo que de vez en cuando me paso por su página. Si te interesa saber más, me lo dices aquí abajo – no le haré publicidad gratuita en este blog.

Pues bien, sólo ayer me llegó un correo suyo (una «newsletter» dirigida a todos sus seguidores, nada personal) en la que me ofrecía, «todo lo que sabía» al módico precio de 500 dólares. Eso sí, precio de amiga, que si no serían más de 12,000.

Por supuesto, en estos momentos NO me voy a gastar 500 dólares en sus diez o doce cursos (y más sin conocer su contenido). Aunque los tuviese, tengo otras prioridades. Su web sigue siendo (por ahora) útil, así que me lo tomo como una anécdota para olvidar.

Pero no es el primer caso. El mes pasado me crucé con otro «gurú», en este caso sobre creación de vídeos virales para YouTube. Colgó varios vídeos, y debo reconocer que me enganchó como para ver los cuatro. En el primero contaba que ya era tan rico que todo le daba igual, y que quería contarle al mundo cómo conseguirlo.

De nuevo, el segundo y el tercer vídeo daban más pistas, seguramente válidas. He apuntado algunas como potenciales herramientas para mi canal de YouTube (vaya, ya te he contado algo…). El cuarto vídeo se limitaba a hacer un resumen de los tres anteriores, y a incluir testimonios de gente que ya había probado el sistema. Y urgía a suscribirse, para recibir toda la información. Los vídeos se retirarían de Internet en breve.

El pequeño detalle: Había que pagar 1,000 dólares para tener acceso a la información. Vaya, de alguna manera, ya no me parecía tan altruista… me había perdido algo. Y si no me voy a gastar 500 dólares en los cursos de la coach de arriba, menos voy a pagar mil para (quizá) preparar mi propio canal de YouTube.

Y un tercer caso: GoodReads, filial ahora de Amazon. Hasta el mes pasado, era una plataforma de lectores, donde cada uno podía listar los libros que estaba leyendo, recomendarlos y hacer valoraciones para los otros lectores. Para escritores, tenían la opción gratuita de organizar sorteos de libros (también gratuitos para los participantes).

Si me has seguido hasta ahora, sabrás que yo mismo he hecho algún sorteo de mis libros, que he enviado religiosamente (y dedicados) a los ganadores, pagando yo el coste de los libros y el envío. Estos sorteos no implicaban ningún coste para GoodReads – salvo el alojamiento en la web y el sorteo entre los que se apuntaban. Era una forma (para Amazon) de «mover el mercado».

Ahora, GoodReads ha eliminado estos sorteos gratuitos, y pide más de cien dólares por hacer esta misma gestión. ¿Perdón? ¿cobrar por recoger contactos de lectores interesados en MIS libros, y hacerme pagar por todo (además de su cuota) de todas formas? Me he perdido algo.

Así que ando algo perdido y desanimado. Si esa gente lo hace de manera altruista, ¿para qué pedir tanto dinero? Y llego a dos posibles explicaciones: O bien sus millonarias ganancias no lo son tanto (y por tanto nos engañan), o bien su codicia les puede. Alternativamente, deberían ser honestos y anunciar sus servicios, claramente de pago, si ocultar estos costes.

No me entiendas mal. Yo publico mis libros, y hago mis planes para tener unos ingresos pasivos. Mi beneficio es de algo menos de un euro por cada ebook vendido, y algo más por los servicios de edición. No espero hacerme rico con esto, aunque no estaría mal.

Y sí, mis planes de hacer más cosas se orientan, en parte, a aumentar esos ingresos pasivos. Pero también tengo una inclinación natural a ayudar a la gente, aun a costa de estos beneficios. Podrás ver que respondo a las consultas sobre edición en mi web paralela, y que participo activamente en el foro de autores de Amazon.

¿Estoy pecando de simple e inocente? ¿De verdad se mueve la gente en Internet sólo por dinero? Cuando tenga mis nuevos planes en marcha, te pido que me des una colleja (al menos virtual) si ves que esto del dinero se me va de las manos. Aunque sólo sea por hacer del mundo algo mejor, o por el motivo que sea…

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