Los «millenials» no quieren Facebook

Hace un par de días leí un artículo interesante y deprimente a la vez (en el Financial Times, nada menos) acerca de los «millenials«, gente nacida alrededor del cambio de siglo.
Sorprendentemente (o no), están rechazando el uso de las redes sociales (Facebook, Twitter, etc.) debido a dos motivos principales.

Por un lado, tienen una mayor conciencia del valor de sus datos privados, y del potencial uso que esas redes sociales pueden hacer con ellos. Seguramente, ya habrás notado que Facebook te inserta anuncios de cosas y servicios que ¡sorpresa! sí te interesan – incluso quizá hiciste una búsqueda hace poco en Google, o pineaste una imagen en Pinterest. Pues bien, mucha gente piensa que esto sólo es el principio, y esas empresas van a «filtrar tu vida» de manera que pierdas la visión general. Y todo por su beneficio.

Por otro lado, está la ansiedad creciente de estar actualizado en todo momento. Saber qué hacen tus amigos (y no tan amigos) en todo momento. Amontonar datos, información, fotos. Estados de ánimo, de gente a la que quizá ya no ves tan frecuentemente en persona y a la que, de hecho, casi no veías antes de las redes sociales. Verse casi obligado a anunciar a los cuatro vientos dónde estás, lo que comes, cómo te sientes. Apps de chat que informan de si has leído un mensaje y tardas en responderlo. O si lo has recibido y no lo has querido leer aún.

Pues no, quizá no sea la manera.

Así que hay un número creciente de gente que está evitando las redes sociales de manera voluntaria, potenciando de nuevo los encuentros personales, quizá en grupos más reducidos. Y, según ese grupo se hace adulto y su opinión gana en importancia, es posible que más y más gente adapte esta nueva filosofía de vida. De nuevo, conectada con la simplificación, el «decluttering«, la eliminación de cosas que no son necesarias.

Y ¿cómo afecta esto a la gente que se dedica a un pequeño negocio, o a un hobby con potencial de tener unos ingresos pasivos? Yo, por ejemplo, tengo mis publicaciones independientes en varias tiendas de Internet, y estoy comenzando a plantearme la venta de mis fotografías.

Creo que esa tendencia nos va a afectar en los próximos años, y mucho. La mayor parte de las actividades de promoción que hago yo, personalmente, son a través de esas mismas redes sociales. ¿Qué sucede si mi público potencial no las utiliza? No puedo darme a conocer, y por tanto no comprarán mis productos.

Sin haber acabado de establecer un negocio, mucha gente deberá reinventarse, y plantear la promoción de una manera diferente. Aunque no creo que volvamos completamente al boca-a-boca, sí pienso que la gente le dará más importancia a la opinión de la gente que tiene cerca, más afín a ellos. Volveremos a hacer demostraciones en público, presentaciones a pequeños grupos donde cada individuo puede tener una atención personalizada – y donde el público no necesita dar sus datos privados.

Pero la vuelta al «mercado de barrio» no es la solución, no al menos para una venta minorista muy especializada como la mía. Pero tampoco para la producción en masa, que se basa en las necesidades comunes de una población. Si se perdiese la posibilidad de entender lo que necesita una sociedad, se crearía una desconexión preocupante entre los productores y los consumidores – y estaríamos volviendo atrás en el tiempo, unos cincuenta años.

La cuestión será si los millenials (y toda la gente que sean capaces de arrastrar con ellos) aceptarían de nuevo la producción en masa sin el inmenso potencial de personalización que tenemos hoy en día.

Personalmente, creo que no hay vuelta atrás. Todo el mundo parece buscar productos o servicios individualizados, con extras y opciones que los hacen diferentes de los del vecino. Quizá el precio a pagar sea el de proporcionar información sobre esas preferencias personales en las redes sociales.

Pero quizá haya otra manera. ¿Qué te parece?

Déjanos tu opinión aquí abajo – o en la red social donde viste el enlace a este artículo, si todavía la sigues utilizando…

Facebooktwitterpinterest
Marcar el Enlace permanente.

Una Respuesta a Los «millenials» no quieren Facebook

  1. Nuria dice:

    Buenas, Alberto!
    Bueno a ver. Que FB haya sido la Red social predominante no quiere decir que sea la única. Y que los jóvenes no utilicen FB no significa ni mucho menos que no utilicen otros canales sociales. De hecho lo hacen.
    De todas maneras, combinar el alcancen global de las redes con el mercado de barrio me parece una optión interesante. 🙂

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *